








Otras ideas interesantes es lograr hacer un motor bien simple, como un motor homopolar.

Para fortalecer la idea, se suman las referencias: un teléfono para indicar a los que llaman, y una llave inglesa para mostrar a quienes resuelven los problemas. Aparece un cartel iluminado con luz roja para mostrar la necesidad de una rápida decisión:
Y finalmente para indicar el tipo de decisión, se muestra una canilla, que nos transporta al ámbito hogareño. He así el resultado final:


Para esto, quise también automatizarlo, moviendo los ojos con un mecanismo electromecánico, que transforme el mivimiento de giro del motor en uno de vaivén de los ojos. En esto me inspiré en los trenes a vapor, pero en vez de producir el giro por el movimiento de un pistón, lo aplico a la inversa.


Presento aquí algunas imágenes de este juguete, más bien maqueta, del auto. Abajo puede verse una sucesión de imágenes que muestra el movimiento de las ruedas del eje delantero. Este movimiento podía consegirse desde el habitáculo pasando por la puerta un dedo. Por el uso y abuso de este sistema, la columna de dirección del volante se partió. Es un sistema realmente simple, sin engranajes o cosas semejantes, todo se basa en la utilización de un plástico flexible, con zonas de menor espesor que se deforman al llevar las ruedas de un lado a otro.
Al modelo se lo desarmó completamente, exceptundo desmontar las bisagras metálicas, que podrían romperse, impidiendo la reconstrucción del auto. De igual forma, al tener puertas que se abren hacia arriba, varias veces tuvieron que ser arregladas por la gran tendencia de las personas a forzarlas a abrir hacia afuera.
Es asombroso ver imágenes de los modelos reales y comprobar el gran parecido con la maqueta. El grado de detalle, que si se observa a simple vista no se nota, permite confundirlo el las fotos.